
El Cuéllar Santa Teresa sigue con paso firme en la Provincial Femenina tras empatar a uno ante el Sporting Riazano, sin inmediato perseguidor en la tabla al que aventaja en ocho puntos a falta de ocho jornadas.
Un encuentro complicado de jugar ante el estado del terreno de juego de Santa Clara y que llegaba con bajas para ambos equipos que pese a todo disputaron un partido intenso durante los 90 minutos. El sénior femenino cuellarano llevaba la batuta del choque, controlando la posesión durante casi todo el partido y con poca profundidad en los metros finales.
Con dos disparos flojos probaba suerte Rebe al inicio del choque, aunque las visitantes se adelantarían con un autogol de Mar tras un saque de falta lateral, que se colaba tímidamente en el fondo de la portería de Sandra. La propia Mar dispuso de un disparo para firmar las tablas antes del intermedio.
Tras el paso por vestuarios el Cuéllar Santa Teresa siguió dominando, llevando el balón a los costados y generando más peligro con centros laterales. Rebe, Alina o Nerea tuvieron varias llegadas y Lucía después un remate de cabeza tras córner. El gol estaba cada vez más cerca, pero se resistía y un disparo de Alba lo tocaba la guardameta riazana, botando sobre la línea de gol. Las locales reclamaban un penalti por manos no señalado, aunque minutos después sí era pitado por el colegiado. Un córner lo tocaba una defensora visitante con la mano y Mar convertía la pena máxima.
El gol insufló aire al Cuéllar que siguió dominando en campo rival y asumiendo más riesgos, pero los centros no encontraban rematadora y el marcador seguía igual. Ni en el descuento pudieron dar la vuelta al choque, principalmente en un córner donde las 21 jugadoras restantes estaban en área del Riazano.
Un punto agridulce para el Cuéllar que pierde por primera vez dos en casa, aunque positivo porque mantiene la ventaja con su rival, ocho puntos, y descuenta un enfrentamiento directo. La competición afronta una semana de parón y regresará el 15-16 de febrero con la visita del Cuéllar Santa Teresa a Carbonero.






